lun 1a. Sem cuaresma (Id=200)
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Antífona de Entrada

Así como los esclavos en su señora tienen fijos los ojos, fijos en el Señor están los nuestros, hasta que Dios se apiade de nosotros. Ten piedad de nosotros, ten piedad.
Sicut óculi servórum in mánibus dominórum suórum, ita óculi nostri ad Dóminum Deum nostrum, donec misereátur nobis. Miserére nobis, Dómine, miserére nobis.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro, y ayúdanos a progresar en el conocimiento de tu palabra para que esta Cuaresma nos sea provechosa.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Juzga a tu prójimo con justicia

Lectura del libro del Levítico
19, 1-2.11-18

En aquellos días dijo el Señor a Moisés:
"Di a toda la comunidad de los israelitas: Sean santos, porque yo, el Señor su Dios soy santo.
No robarán, no mentirán, no se engañarán unos a otros.
No juren en falso por mi nombre, pues sería profanar el nombre de tu Dios. Yo soy el Señor.
No oprimas ni explotes a tu prójimo; no retengas el salario de tu trabajador hasta la mañana siguiente.
No te burlarás del mudo, ni pondrás tropiezo al ciego. Temerás a tu Dios. Yo soy el Señor.
No procederás injustamente en los juicios; ni favorecerás al pobre, ni tendrás miramientos con el poderoso, sino que juzgarás con justicia a tu prójimo.
No andes calumniando a los de tu pueblo ni declares en falso contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor.
No odiarás a tu hermano, sino lo corregirás para no hacerte culpable por su causa.
No tomarás venganza ni guardarás rencor a tus compatriotas. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 18, 8.9.10.15

Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt.

La ley del Señor es perfecta: da consuelo al hombre; el mandato del Señor es verdadero: da sabiduría al ignorante.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt.

Los preceptos del Señor son rectos: dan alegría al corazón; el mandamiento del Señor es claro: da luz a los ojos.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt.

El temor del Señor es puro: permanece para siempre; los juicios del Señor son verdad: todos justos por igual.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt.

Que te agraden mis palabras y mis pensamientos, Dios mío, roca mía, mi redentor. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Verba
tua, Dómine, spíritus et vita sunt.

Aclamación antes del Evangelio

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación.
Ecce nunc tempus acceptábile, ecce nunc dies salútis.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio

Cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
25, 31-46

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Cuando venga el Hijo del hombre en su gloria con todos sus ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones se reunirán delante de él, y él separará unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá las ovejas a un lado y los cabritos al otro. Entonces dirá el rey a los de un lado:
"Vengan, benditos de mi Padre, tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; era un extraño, y me hospedaron; estaba desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; en la cárcel, y fueron a verme".
Entonces le responderán los justos:
"Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos; sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo fuiste un extraño y te hospedamos, o estuviste desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y fuimos a verte?"
Y el rey les responderá:
"Les aseguro que cuando lo hicieron con uno de éstos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron".
Después dirá a los del otro lado:
"Apártense de mí, malditos, vayan al fuego que no se apaga, preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; fui un extraño, y no me hospedaron; estaba desnudo, y no me vistieron; enfermo y en la cárcel, y no me visitaron".
Entonces responderán también éstos diciendo:
"Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, cuándo fuiste un extraño o estuviste desnudo, enfermo o en la cárcel, y no te socorrimos?"
Y él les responderá:
"Les aseguro que cuando dejaron de hacerlo con uno de estos pequeños, dejaron de hacerlo conmigo".
E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, estas ofrendas, signo de nuestra entrega a tu servicio; que ellas santifiquen nuestra vida por obra de tu gracia y nos obtengan el perdón de nuestras culpas.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Los frutos del ayuno

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque con el ayuno corporal refrenas nuestras pasiones, elevas nuestro espíritu, nos fortaleces y recompensas, por Cristo, Señor nuestro.
Por él,
los ángeles y arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]

Antífona de la Comunión

En verdad les digo, dice el Señor, que cuanto hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron. Vengan, benditos de mi Padre; hereden el Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.
Amen dico vobis, quod uni ex mínimis meis fecístis, mihi facístis, dicit Dóminus: Venite, benedícti Patris mei, possidéte parátum vobis regnum ab inítio saeculi.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Concédenos experimentar, Señor, Dios nuestro, al recibir tu Eucaristía, alivio para el alma y para el cuerpo; y así, restaurada en Cristo la integridad de la persona, podremos gloriarnos de la plenitud de tu salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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